NFL: A Veces Ser el Más Grande No es Tan Bueno
Por Stephen Lars
Aunque son de gran tamaño y peso y poseen grandes habilidades que los hacen sobresalir en el terreno de juego, la vida cotidiana de algunos de los jugadores más grandes de la NFL no es tan simple como mucha gente podría creer.
A la hora de jugar son fuertes, poderosos y son capaces de correr a gran velocidad, en cada encuentro deben de mostrar una imagen de tipos rudos que no se detienen ante nada y que no se atemorizan fácilmente, precisamente esta imagen que presentan en el campo muchas veces es la misma con la que se les identifica fuera de los estadios, lejos de su entorno deportivo. Muchas personas, ya sean aficionadas o no, en ocasiones los miran con temor pensando que podrían ser atacados o agredidos por aquellos tipos de gran estatura, pero que realmente solo tratan de desenvolverse en un ambiente más pequeño que ellos.
El ser tan grandes definitivamente les da la ventaja de ser piezas fundamentales para el resto de sus compañeros de equipo a quienes deben defender, mas de igual manera su gran tamaño crea también desventajas a las que deben enfrentarse cada día. Ser grandes no significa que puedan comer de manera desmedida. Por el contrario, deben de someterse a un programa de alimentación que les brinde la cantidad suficiente de calorías según su peso y talla, para no excederse y evitar aumentar más de peso, lo que les podría causar serias lesiones en sus piernas, codos o caderas.
Actividades tales como ir a un restaurante, viajar en avión, ir de compras o utilizar un servicio sanitario, que para las personas de talla promedio son costumbres y necesidades totalmente comunes, para estos linieros ofensivos que superan las 300 libras y pueden medir hasta más de dos metros, no siempre son tareas sencillas de realizar. Por lo que terminan siempre enfrentándose a la realidad de que el mundo que los rodea no está hecho a su medida.
Algunos pueden pensar que por su tamaño, estos jugadores de la NFL pueden tener ventajas o privilegios en tiendas, parques de diversiones, restaurantes o cualquier otro lugar de convivencia social, pero lo que no se imaginan es que para muchos de ellos realizar estas actividades puede convertirse en algo desagradable, incluso hasta traumático. Deben de olvidarse de sus gustos por los autos pequeños o deportivos, tratar de vestirse de manera elegante puede ser una experiencia negativa que los puede desanimar al no encontrar algo que sea de su talla y les quede bien.
A todo lado que van, siempre tienen que estar pendientes de las miradas que los siguen por todas partes y que hasta cierto punto los hace sentirse incómodos, como por ejemplo cuando, por su tamaño, no caben en un asiento o no pueden entrar a algún lugar.
Varios de estos linieros ofensores han manifestado que lo que les permite no sentirse tan afectados por su enorme tamaño, es que antes que ser jugadores de fútbol americano, son personas que tienen una vida aparte del mundo deportivo, la cual tratan de disfrutar al máximo con sus familias y seres queridos, quienes los aprecian y a quienes ellos valoran en sus opiniones.
Sobre el Autor
Stephen Lars es un excelente escritor deportivo, actualmente escribe sobre Fútbol Americano de la NFL y otras noticias deportivas para la Casa de Apuestas Instant Action Sports. Puede hacer uso del contenido total de este artículo, siempre y cuando se mantengan intactos los enlaces y el contenido no sea modificado.