¿Súper Atletas o Súper Fraudes?
Por Claudia Beckford
Durante los últimos años el uso indebido de drogas para mejorar el desempeño deportivo ha incrementado enormemente y no se encuentra una solución a tal desbalanceado comportamiento. Por lo que la pregunta de qué estamos haciendo mal sale a la luz… ¿Habrá una razón de peso por la que un atleta arriesgue horas, meses e incluso años de arduo esfuerzo para perderlo todo en cuestión de segundos?
Para mencionar tan sólo unos ejemplos de donde ha dejado su huella el dopaje podemos enlistar: el ciclismo, carreras de pista, béisbol y el tenis. Uno de los casos más reconocidos es el reciente Tour de France en el cual diariamente se reportaron casos de dopaje que pusieron en riesgo la competencia ya que varios ciclistas tuvieron que abandonar el torneo a pesar de los esfuerzos realizados para ser parte de tan prestigioso evento.
Si miramos un poco atrás podemos ver que el problema del dopaje inició con el mal uso de los anabólicos utilizados para incrementar la masa corporal, los cuales eran utilizados en los gimnasios; factor que incrementó ayudado por las constantes presiones sociales y el estricto ritmo de vida de nuestros tiempos. Este peligroso cóctel nos lleva a tomar pasos para convertirnos en súper personas y es peor aun para aquellos en el mundo del deporte que tienen la necesidad de satisfacer sus deseos de exceder sus límites naturales para convertirse en súper atletas.
Pero desafortunadamente, “no se gana sino se sufre”; y para ejemplificar tenemos la frustración y la culpa de una mala decisión reflejada en la última investigación realizada por el comité IAAF contra la triple campeona olímpica Marion Jones, quien recientemente admitió haber tomado esteroides antes de los Juegos de Sydney del 2000.
Jones, la corredora mundial más rápida, tuvo que regresar sus medallas y esperar por las próximas acciones que involucran dinero, cuestionamientos y su posible exclusión del deporte. Otra corredora que participó en Sydney 2000, la rusa que ocupó el tercer lugar, Privalova, recibirá próximamente la medalla de plata después de los recientes sucesos sobre los que expresó: “No, no estoy contenta con recibir la plata en vez del bronce”, “No estoy feliz ya que las declaraciones de Marion sobre el uso de drogas es una tragedia para el deporte”.
¿Será una nueva tendencia ganar una medalla y un año después tener que regresarla? ¿Será que todo a nuestro alrededor se está derrumbando? O ¿será que somos un gran fraude al no poder aceptar nuestros propios límites?… Ciertamente sólo el tiempo nos dará la respuesta a estos pensamientos ya que serán las próximas generaciones quienes deberán tomar la decisión de si vale la pena el riesgo de ganar para luego perderlo todo de por vida.
Sobre el autor
Claudia Beckford es una escritora líder en el campo de la industria de las apuestas deportivas.
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