Enero 31, 2012
Novak Djokovic Continúa Reinando en Melbourne
El Abierto Australiano 2012 llegó a su final con los dos actuales mejores tenistas del mundo.
Por Camilla Mancini
El No.1 del mundo Novak Djokovic se encontró con el español Rafael Nadal en el Rod Laver Arena el domingo 29 para la final del Grand Slam Australiano y como era de esperarse fue un partido lleno de emociones para ambos jugadores. El juego nos mantuvo impacientes durante las cinco horas y 53 minutos que tardó y fue simplemente genial ver a ambos jugadores fortalecerse una y otra vez cuando las oportunidades parecían desaparecer. Al final solo uno de estos prodigiosos jugadores podría sostener de nuevo el trofeo y sería la oportunidad del serbio con el 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5), 7-5. Este es el segundo título consecutivo en Melbourne para Djokovic y el quinto Grand Slam de su carrera, lo cual le coloca en el primer puesto del ranking de la carrera a Londres de la temporada.
Novak Djokovic dijo durante su discurso en la premiación: “Hicimos historia esta noche; desafortunadamente no puede haber dos ganadores”. Y no pudo haber sido más acertado en ambas afirmaciones, pues dieron un 110% en este histórico partido que se ha convertido en su pelea más memorable hasta el día de hoy.
El primer set empezó muy parejo y llegando a la primera hora estaban en 5-5, sin embargo Nadal reforzó su ataque y tomó las riendas cuando el Djoker perdió 3 puntos seguidos y de ahí en adelante el español controló el set y en 80 minutos se adueñó del primer set (5-7). Al final del set el serbio tenía 19 errores no forzados, mientras que Rafael tenía 17, pero además 2 aces. Durante el segundo juego Djokovic no pudo convertir un par de puntos de quiebre, lo que acrecentó esperanzas en el bando del español. No obstante no le tomó mucho tiempo al serbio reponerse y tomar la delantera tras un par de equivocaciones de su oponente, el resultado del segundo set estaba aventajándole en 4-1 para entonces y no le daba ningún chance a Nadal de defender. En cambio, tal como si se encontrará a sí mismo, Novak empezó a responder como en sus partidos anteriores, mientras que El Toro se quedaba detrás de la línea de fondo. Aunque cuando el Djoker tenía la ventaja de 2-5, el español controló los siguientes puntos y pronto estaba 4-5 y a un punto de empatar en 5s de nuevo; pero justo en ese momento el serbio tomó ventaja de un equivocación de su rival y luego de 12 aces y errores no forzados el No.1 ganó el segundo set (6-4).
A pesar de que el tercer set inició con Rafa ganando cada punto a expensas de los errores de su contrincante, rápidamente el serbio levantó su juego y se apropió de la delantera, impidiendo a Nadal recuperarla. Fue el set más corto, tomándole a Djokovic 45 minutos ganarlo. Con el cuarto juego por delante y los últimos dos sets ganados parecía que el campeón defensor estaba cerca de elevar el trofeo de nuevo. Sin embargo iba a tomarle más tiempo, pues El Toro recobró fuerza respondiendo como el profesional que es; y cuando estaban en 3-4 el No.2 ganó un juego en blanco para alcanzar el 4-4 justo antes de lo inesperado. A las 11:44 am los cielos trajeron la lluvia y el juego se suspendió mientras que cerraban el techo y secaban el suelo de la cancha. Casi 10 minutos luego la cancha estaba lista para continuar en la primera final de Abierto de Australia jugada bajo techo. Novak primero cuidó de la delantera, pero no fue suficiente para intimidar al imponente rival, así que sin darse cuenta de pronto estaban peleando por el desempate; y cuando Nadal tuvo el 6-5 a su favor, Djokovic vio cómo perdía la oportunidad de terminar el partido en cuatro sets.
El quinto juego había iniciado y en medio del mismo, se rompió otro récord cuando la final se convirtió en la más larga de la historia de los Grand Slams, fue increíble ver cómo aguantaban después de tanto tiempo batallando. Cuando Nadal sostuvo la ventaja hasta el 4-2, 30/15, todos pensamos que estaba a punto de cobrar su segundo título australiano. Entonces, de repente el Djoker usó hasta la última gota de energía y empató a Rafa otra vez en 5-5 –que increíble show, el público no podía quitar los ojos del juego. El desempate fue el punto más peleado del partido y era simplemente imposible predecir cuál de los dos estaba por convertirse en el campeón del centenario del Abierto Australiano. El español entonces perdió la concentración y tras un par de equivocaciones le dio la oportunidad a Djokovic de ganarle en una final por la sétima vez consecutiva.
Sobre el Autor
Camilla Mancini es una de las escritoras de deportes copyright más calificadas; actualmente escribe para Instant Action Sports y puedes leer sus artículos en el blog corporativo. El contenido de este artículo está disponible para el público, siempre y cuando contenga todos los links y texto originales. Queda prohibido modificar el contenido del texto sin permiso de la autora.